Hola a todos. Esta es un entrada diferente con la que quiero celebrar el tercer aniversario de este blog y también tercer aniversario que conocí a mi quinto perro SINAÍ. No es coincidencia, el 14 de febero de 2009 me enamoré de mi perro Sinaí a quien vi en un blog de difusión animal en un diario on line, y compartiendo esa difusión se creó el primer post de este blog. Si quereis mirar dicho post, solo teneis que ir a la primera página de este blog, al 14 de febero de 2009.
No creo nada en San Valentin como día de los enamorados, pero el hecho es que yo le conocí ese día y el me inspiró a crear este blog. Me gustaría contaros su historia y repasar estos tres años que le conozco y que comparto con él y mi familia canina y humana su vida.
Sinaí apareció una noche de enero de hace tres años atado con un cable a la puerta de un refugio, una protectora de Badajoz llamada Chiripaina en el pueblo del mismo nombre. En realidad ya no cabian más perros, pero el estado de este pobre no dejaba dudas a que tuviera que ser atendido. Además este perro era un podenco, un despojo de cazadores, uno de esos perros a los que nadie quiere... un perro feo y enfermo.
No era solo pobreza lo que este perro traía, era pura miseria. Tendría unos 6 o 7 meses y su aspecto era este:
Comido por la sarna, desnudo en pleno mes de enero, desnutrido, hinchado de tanto rascarse y con heridas que no cicatrizaban, apareció al que en un primer momento llamaron CALVIN, por su escasez de pelo. Así apareció en la difunsión del blog que vi y nada más verle lo quise y deseé cuidarlo y darle todo mi cariño... compartir mi vida y la de mis otros perros con él. Escribí a la protectora y me facilitaron más fotos:
Una buena animalista se encargó de él desde el primer momento, Manoly que fue quien me dijo que si, que finalmente me lo daban en adopción. Tuve que esperar unos días a que lo decidieran porque yo vivo en Australia.
Calvín-Sinaí al principio no quería ni vivir, no se levantaba a comer, ni hacia nada, me contaron que se dejaba morir. Pero otra buena animalista llamada Isabel empezó a hacerle trajecitos para que no pasará el tremendo frío que estaba pasando, lo tumbaban al sol y comenzaron con un tratamiento contra la sarna y vitaminas.
Y empezó a mejorar poco a poco a interesarse por comer y jugar, a relacionarse con los demás perros de la protectora. Empezó a responder al AMOR.
Y siguió mejorando. Le empezó a crecer el pelo y a engordar.
Yo, mientras tanto hacia todos los trámites para traerle a casa, que son muchos y muy complicados para conseguir que un animal entre en Australia. Pero Manoly, un poco recuperado ya Calvin/Sinaí, se lo llevo a su casa en acogida para que no pasase más frío y comenzara a conocer lo que es un hogar.
Desde este momento todo era mejorar, empezar a vivir, estar contento, sentirse querido y mimado. Y llegué a España a conocerlo y traerlo a Australia infinitamente mejorado ya. Feliz encuentro no solo con Calvin / Sinaí, si no también con Manoly su ángel con quien compartí unos días curiosos y maravillosos, ahora mi amiga.
Después de estar unos días en la playa me lo llevé a mi casa en Madrid y después a Galicia de vacaciones a un monasterio donde pudo correr, jugar al aire libre en la montaña y disfrutar de la libertad todo el día suelto. Y mientras conociéndonos.
Y llegó el momento de venir a nuestra verdadera casa en Australia. Otro poco de ayuda de Manoly y a Sydney.
En estas fotos ya completamente recuperado en casa, donde vive con sus otros cuatro hermanos o compañeros.... que es el final feliz que todo perro por muy miserable que sea o enfermo que esté o tenga la edad que tenga, tiene derecho a vivir.
Y no solo para él.... también es uno de los mejores finales felices que yo he vivido en mi vida, y mi familia. Esta es la verdadera felicidad tener el privilegio de haber podido adoptar un perro así. Por que es una opción, pero también un privilegio que creo que nos hace ser mejores personas, no solo con los animales, si no con los demás en general... Me pregunto, si ayudas a un perro que vale una vida pequeña, ¿cómo no harías esto mismo por un niño, por algún familiar, por un vecino... o por cualquiera que lo necesite?
Verdaderamente no he querido contar esta historia para echarme flores, que no las necesito, si no para demostrar que con una noble intención y con la colaboración de unas personas con otras, con esfuerzo, con perserverancia, algo que podía haber pasado inadvertido se convierte en algo grande, hace que el AMOR tenga significado, que se sienta, que ese AMOR permanezca, que una parte de felicidad siempre te acompañe... que tu vida tenga sentido.
Los perros que salen en esta foto son todos míos y cada uno tiene su historia detrás, tan preciosas como la de SINAÍ. Dune, Senda, Sioux, Surco y Sinaí. Y Tinta y Fosca que están en España. Soy feliz por muchas cosas, me siento inmensamente privilegiada, pero las cosas que me han hecho ser feliz conllevan esfuerzo, sufrimiento a veces, trabajo, insistencia, dedicación, la ayuda de lo otros, perseverancia... todo lo que conlleva en sí mismo el AMOR. Y para empezar, la mayor parte de las veces, tiene que existir la desgracia de un otro.
Que equivocados estamos casi todos cuando pensamos que ser feliz es tener libertad, bienes, un momento mágico, vivir momentos bonitos, comodidades, alguien a tu lado que te quiera, o que se te dé todo hecho ya.
No, yo no creo en eso... la felicidad está en construir, en levantar, en confiar ciegamente en que puedes con ello, en trabajar, en hacer algo por alguien que no eres tú mismo y que no te tiene por que beneficiar en nada... se sufre, si, pero la consecuencia es la verdadera felicidad: el AMOR y en consecuencia... la PAZ. Y el AMOR y la PAZ se transmiten que es lo bonito... ojalá a alguien esta historia le hay tocado el corazón.
FELIZ ANIVERSARIO SINAÍ Y GRACIAS AMIGO POR INSPIRARME A TRABAJAR EN ESTE BLOG.