

SIN NOMBRE, la cuenta atrás para él: 8 días desde hoy 13 de febrero.
Ni quiero extenderme, ni tengo fuerzas. Tan solo daré a conocer a SIN NOMBRE. Raquítico, esquelético, con gusanos pegados en la barriga, temblando, desorientado y descoordinado y en medio de la carretera, así lo he "esquivado" con el coche. A la mente se me vino la frase tan repetida por todos "tienes que aprender a mirar para otro lado, tú no puedes salvarlos a todos". Así que decidí irme para mi casa. Pero no pude. Así que fui a buscarlo. Nunca había visto nada igual. Me puse a temblar y a llorar como los niños pequeños cuando algo les desborda. La gente pasaba por al lado y nos miraba a los dos pero nadie decía nada… pasó un hombre y le pedí ayuda, le pedí una cuerda para poder llevar al perro a algún sitio, no sabía aún a donde pero allí no podía dejarlo. Pensé "mejor eutanasiarlo que dejarlo así, moriría atropellado en cualquier rincón agonizando durante días".
Resumiendo, lo llevé a mi portal y llamé a mi vecina veterinaria, me dio las opciones: 1) llevármelo a mi casa, 2) llamar a la perrera o 3) eutanasiarlo. 1) A mi casa imposible, con dos perros ya adoptados mi madre me echaría. 2) (confusión) Y 3) (confusión) Dios, ¿que hago? Mientras, el perro no se separa de mi, su "salvadora", ahora me río de esta palabra porque al final he sido su "verdugo". Lloraba, temblaba y ponía su cabecita en mi pierna pidiendo cariño, comida y protección. Le bajo comida, el pienso no lo toca, la comida en lata y el agua las devora. ¿¿Cuántas semanas puede haber estado sin comer?? Llamo a la protectora, no me cogen el teléfono y sé que si lo llevo no lo van a coger porque están desbordados… Vuelvo a pensar en las opciones 1) descartada, 2) puede ser… 3) le hago pruebas y si está realmente enfermo, corro con los gastos de la eutanasia…. Pregunto el precio, demasiado, no tengo tanto dinero. Confusión, frustración y profunda tristeza… Mi vecino llama a la perrera por mi, yo no tengo fuerzas.¡A la perrera, por Dios a la perrera! Eso que siempre he criticado y odiado, ¡a la perrera! Esperamos con él durante esos pocos últimos momentos de libertad agónica, y viene la furgoneta de Rotaguau. Se lo llevan, yo no me siento capaz de montarlo en la furgoneta y me despido de él. Le quedan 10 días de vida como mucho, sino, lo sacrifican. Sinceramente creo que no va a soportar ni un día allí por su estado. Ahora me siento culpable, a ratos, otros ratos pienso que es lo mejor para él, que allí va a tener comida y no lo van a atropellar…. no podía hacer nada… de verdad que no…
CONTACTO: finiloki@hotmail.com o en el mío.
Pues sabes chiqui, la chica quería colocar a otro yayito en su puesto, porq al llegar, se encontró que Sin Nombre tenía allí a sus dueños llorando...pero no te lo pierdas que el q tenía previsto de acoger en su puesto con 17 años, tb encontró a sus dueños, fíjate q esa gente en Rotaguau sacrifican enseguida, si no llegan a preguntar llamando...
ResponderEliminarBesillos.